El dinero se mueve rápido. Si alguna vez has cruzado la frontera o has intentado comprar algo en Amazon desde la CDMX, sabes que la cotización del peso mexicano en dólares es básicamente una montaña rusa emocional. Un día te sientes rico; al siguiente, tu presupuesto para las vacaciones se esfumó. Pero, ¿qué está pasando realmente detrás de los gráficos de Bloomberg? No es solo "oferta y demanda". Es un caos organizado.
El mito del Superpeso y la realidad de 2026
Muchos se quedaron con la idea del "Superpeso" de años anteriores. Fue una época loca. Vimos al peso romper la barrera de las 17 unidades por dólar, algo que muchos analistas de Banorte o BBVA consideraban casi imposible en sus pronósticos de mediano plazo. Pero la economía no tiene memoria. El peso es una de las monedas más líquidas del mundo emergente. Eso significa que es fácil de comprar y vender las 24 horas del día. Es genial para los inversionistas, pero pésimo para la estabilidad si algo sale mal en el otro lado del mundo.
Cuando hablamos de la cotización del peso mexicano en dólares, tenemos que entender que México es el principal socio comercial de Estados Unidos. Si a Washington le da gripe, a nosotros nos da una neumonía financiera. O al menos eso dice el viejo refrán. Hoy en día, la relación es más compleja. Las remesas, que fluyen principalmente desde California y Texas, actúan como un colchón gigante. Sin esos miles de millones de dólares entrando mes con mes, el tipo de cambio estaría en un lugar muy diferente. Probablemente mucho más oscuro.
El diferencial de tasas: El imán de los dólares
¿Por qué alguien querría pesos en lugar de dólares? Por el interés. Punto. El Banco de México (Banxico) suele mantener las tasas de interés mucho más altas que la Reserva Federal (Fed). Si Banxico ofrece un 10% y la Fed un 5%, los inversionistas mueven su dinero a México para "cazar" ese rendimiento. A esto se le llama carry trade. Es un juego de suma cero. En el momento en que Banxico baja las tasas o la Fed las sube, el dinero sale corriendo.
Honestly, es un equilibrio frágil. Victoria Rodríguez Ceja y el resto de la junta de gobierno en Banxico tienen que caminar por una cuerda floja. Si bajan la tasa para ayudar al crecimiento interno, el peso se debilita. Si la mantienen alta para defender la moneda, asfixian los créditos hipotecarios y los préstamos a empresas locales. No hay salida fácil.
Lo que nadie te dice sobre el Nearshoring y el tipo de cambio
Seguro has escuchado la palabra "Nearshoring" hasta en la sopa. Se supone que es la salvación. Empresas chinas y estadounidenses mudando sus fábricas a Monterrey o Querétaro para estar cerca de Texas. En teoría, esto debería inundar el país de dólares y fortalecer la cotización del peso mexicano en dólares. Pero hay un truco. Las inversiones de capital fijo —fábricas, maquinaria, cemento— tardan años en materializarse. No es dinero que entra a la bolsa de valores hoy y sube el peso mañana.
Además, está el problema de la infraestructura. Si no hay suficiente electricidad o agua en el norte del país, esas fábricas se quedan en planos. Los mercados financieros son cínicos. No compran promesas; compran realidades. Por eso, a veces vemos que el peso se deprecia a pesar de que se anuncian inversiones multimillonarias de Tesla o Foxconn. El mercado dice: "Te creeré cuando vea la chimenea echando humo".
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Geopolítica y el factor miedo
El peso es el "proxy" de los mercados emergentes. Básicamente, cuando hay miedo global (una guerra en Medio Oriente, tensiones en Taiwán o elecciones en EE. UU.), los algoritmos de Wall Street venden pesos primero y preguntan después. No importa si la economía mexicana está sólida. El peso es el fusible que se quema primero porque es fácil de vender.
¿Te acuerdas de las elecciones estadounidenses de 2024? Fue un caos para la moneda. La volatilidad implícita se fue por las nubes. Cada vez que un candidato mencionaba aranceles, el peso caía tres centavos en un segundo. Esa sensibilidad es la que define la cotización del peso mexicano en dólares en el día a día. Si eres un importador, esa incertidumbre es una pesadilla logística.
Cómo leer el tipo de cambio sin ser economista
Mucha gente comete el error de mirar solo el "precio de venta" en la ventanilla de ventanilla de Citibanamex o BBVA. Eso es para turistas. El verdadero precio, el que mueve al mundo, es el tipo de cambio interbancario (spot). Ahí es donde se negocian millones de dólares entre instituciones.
Si quieres saber hacia dónde va la cotización del peso mexicano en dólares, no mires el precio de hoy. Mira el precio de los "Forward". Son contratos donde la gente apuesta cuánto valdrá el peso en 3, 6 o 12 meses. Si el mercado de futuros está muy por encima del precio actual, prepárate para una devaluación. Los mercados de futuros rara vez se equivocan por mucho tiempo, aunque siempre hay espacio para sorpresas.
La inflación: El enemigo silencioso
Si los tacos suben de precio en México más rápido de lo que suben las hamburguesas en Nueva York, el peso pierde valor real. Es la teoría de la Paridad de Poder Adquisitivo. A largo plazo, una moneda con alta inflación está condenada a debilitarse frente a una con baja inflación. México ha luchado por mantener la inflación bajo control, rondando el 4% o 5%, pero si se dispara, no hay tasa de interés que salve la cotización.
¿Qué sigue para tu bolsillo?
No intentes ganarle al mercado. Es el primer consejo que te daría cualquier trader serio de la BMV. Si necesitas dólares para un viaje o para pagar una deuda, cómpralos cuando puedas, no cuando el gráfico se vea "bonito". La cotización del peso mexicano en dólares puede cambiar un 2% en una tarde por un tweet o un dato de empleo en Estados Unidos que nadie vio venir.
Aquí te dejo unos puntos clave para navegar este desastre:
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- Diversifica siempre. No tengas todos tus ahorros en una sola moneda. El peso es bueno para el gasto diario, pero el dólar es el refugio global.
- Vigila a la Fed. Más que a Banxico, lo que decida Jerome Powell en Washington define el destino del peso. Si el dólar se fortalece globalmente (DXY Index), el peso va a sufrir.
- Ojo con el petróleo. Aunque Pemex ya no es lo que era, el precio del barril de la mezcla mexicana sigue influyendo en la percepción de riesgo país.
- Usa instrumentos de cobertura. Si tienes un negocio que importa insumos, habla con tu banco sobre los "Hedges". Es mejor pagar una prima y dormir tranquilo que quebrar porque el dólar subió dos pesos en una semana.
La realidad es que el peso mexicano seguirá siendo la moneda más emocionante (y estresante) de América Latina. Su liquidez es su mayor virtud y su peor defecto. En un mundo donde la volatilidad es la nueva norma, esperar estabilidad es, francamente, una fantasía.
Para tomar decisiones inteligentes, monitorea el calendario económico de sitios como Investing.com o DailyFX. Busca específicamente los datos de nóminas no agrícolas de EE. UU. y las decisiones de política monetaria de Banxico. Esos son los dos eventos que realmente mueven la aguja. Si ves que la inflación en EE. UU. sale más alta de lo esperado, espera un fortalecimiento del dólar. Si Banxico se muestra "hawkish" (agresivo con las tasas), el peso podría recuperar terreno. No hay fórmulas mágicas, solo gestión de riesgos.