Declaración de renta 2024: Lo que la mayoría olvida y cómo evitar multas de la DIAN

Declaración de renta 2024: Lo que la mayoría olvida y cómo evitar multas de la DIAN

Seamos sinceros. Nadie se levanta un lunes por la mañana con ganas de entrar al portal de la DIAN. Es lento, a veces se cae y el lenguaje que usan parece diseñado para que uno termine rindiéndose. Pero aquí estamos. Si te toca presentar la declaración de renta 2024, ignorarlo no es una opción, a menos que quieras que el Estado se quede con una tajada más grande de lo que le corresponde o, peor aún, que te llegue una notificación de extemporaneidad con una multa que te arruine el mes.

Mucha gente cree que declarar es lo mismo que pagar. No. Es un error básico. Declarar es simplemente contarle al Estado: "Mira, esto fue lo que gané y esto es lo que tengo". A veces, ese ejercicio termina en cero. Otras veces, termina con saldo a favor. Pero para llegar a ese punto, hay que entender las reglas de juego que rigen para este año fiscal, que técnicamente corresponde a lo que hiciste entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2023.

¿De verdad me toca? Los topes que no perdonan

No todo el mundo tiene que pasar por este calvario. La DIAN pone unas líneas rojas. Si cruzaste cualquiera de ellas, ya estás adentro. No importa si eres empleado, freelance o si simplemente moviste mucha plata en tu cuenta porque le hiciste el favor a un amigo de recibirle una transferencia.

Básicamente, si tus ingresos brutos fueron superiores a 59.377.000 pesos colombianos, te toca. Eso son unos 4.9 millones mensuales en promedio. Pero ojo, que ahí es donde muchos caen. No solo cuentan los ingresos. Si tus consumos con tarjeta de crédito pasaron de ese mismo valor, también declaras. Si el valor total de tus compras y consumos superó los 59.3 millones, declaras. Y el que más duele: si las consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras sumaron más de 59.377.000 pesos, también te toca.

He visto casos de personas que ganan el mínimo pero que le prestaron la cuenta al primo para mover la plata de un negocio. A ojos de la DIAN, ese dinero es tuyo. Explícales luego que era un favor. Es un dolor de cabeza que podrías haber evitado.

Por último, está el patrimonio bruto. Si al cierre del 2023 tenías bienes (casa, carro, ahorros, acciones) que sumados valían más de 190.854.000 pesos, no hay escapatoria. Estás obligado a presentar la declaración de renta 2024.

La Ley 2277 y el nuevo tablero de juego

La reforma tributaria de Gustavo Petro cambió las reglas. Si ya venías acostumbrado a un ritmo de deducciones, lamento decirte que el techo bajó. Ahora, el límite de rentas exentas y deducciones está mucho más apretado. Antes podías bajarle un buen trozo a tu base gravable con relativa facilidad; hoy, ese límite anual se redujo drásticamente de 5.040 UVT a solo 1.340 UVT.

¿En qué se traduce esto para alguien que gana bien? En que vas a pagar más. Es la realidad.

Sin embargo, hay una pequeña luz al final del túnel: la deducción por dependientes. Ahora puedes deducir 72 UVT por cada dependiente, hasta un máximo de cuatro. Antes el límite era más rígido. Si tienes hijos, padres que dependen de ti o un cónyuge sin ingresos, asegúrate de tener los certificados a mano. Es de las pocas formas reales de amortiguar el golpe.

Hay algo nuevo que casi nadie está aprovechando y es una tontería no hacerlo. Se trata de la deducción del 1% de las compras soportadas con factura electrónica de venta. No importa si el gasto no tiene relación con tu actividad económica. Si compraste una camisa, pediste factura electrónica a tu nombre y pagaste con tarjeta o transferencia, puedes deducir el 1% de ese valor.

Parece poco. Pero si sumas todo lo que gastas en el año, ese 1% puede ser la diferencia entre pagarle a la DIAN o quedar en tablas. Eso sí, nada de facturas a nombre de "consumidor final". Tiene que estar tu cédula ahí.

El calendario es tu peor enemigo o tu mejor aliado

Las fechas empezaron en agosto y terminan en octubre de 2024. Se definen por los dos últimos dígitos de tu NIT (que suele ser tu cédula). No esperes al último día. El sistema de la DIAN, el famoso Muisca, suele ponerse caprichoso cuando miles de colombianos intentan entrar al mismo tiempo.

Si se te pasa la fecha, la multa mínima por extemporaneidad para este año es de 471.000 pesos. Incluso si tu declaración sale en cero. Pagar casi medio millón de pesos solo por olvidar una fecha es, sinceramente, tirar la plata a la basura.

No confundas patrimonio bruto con líquido

Este es un error de manual. El patrimonio bruto es el valor total de tus bienes. Si tienes un apartamento de 300 millones, ese es tu patrimonio bruto. No importa si le debes al banco 250 millones. Para la DIAN, si el apartamento vale 300, ya superaste el tope de los 190.8 millones y tienes que declarar.

Lo que pasa es que, al llenar el formulario, restas las deudas. Lo que queda es el patrimonio líquido. Es sobre la realidad de tus ingresos y ese patrimonio neto que se calcula el impuesto, pero la obligación de declarar nace del valor bruto. Tenlo claro para que no te lleves sorpresas.

¿Contratar a un contador o hacerlo solo?

Honestamente, si eres un empleado con una sola fuente de ingresos y no tienes grandes movimientos de capital, el programa de ayuda de la DIAN o herramientas digitales de terceros pueden servirte. Pero si eres independiente, tienes inversiones en bolsa, criptoactivos o varias propiedades, no te la juegues.

Un contador no es un gasto, es un seguro. Un error en un renglón puede disparar una inconsistencia que termine en una auditoría. Y créeme, no quieres una auditoría. Los contadores saben dónde están los beneficios fiscales que tú ni sospechas que existen. Saben cómo tratar los dividendos y cómo reportar las ventas de activos fijos para que no te cobren ganancia ocasional de forma indebida.

Criptomonedas y activos en el exterior

Si tienes plata en Binance, en un broker de afuera o una cuenta en dólares en Estados Unidos, eso se reporta. La DIAN tiene convenios de intercambio de información con muchísimos países. Si crees que por tener los dólares en una cuenta "invisible" estás a salvo, te arriesgas mucho.

Los activos en el exterior se declaran en un formulario aparte si superan cierto monto, pero también deben integrarse en tu declaración de renta 2024 como parte de tu patrimonio. La transparencia aquí te evita sanciones que pueden llegar a ser del 200% del valor omitido. No vale la pena el riesgo.

Cómo prepararse para el próximo año desde ya

La declaración que presentas ahora es una foto del pasado. No puedes cambiar lo que hiciste en 2023. Pero sí puedes planear el 2024 para la declaración del 2025.

Primero, pide factura electrónica por TODO. Hasta por el café en la panadería si te la dan. Segundo, revisa tus aportes a pensión voluntaria y cuentas AFC. Siguen siendo herramientas potentes para reducir la base gravable, aunque tengan techos nuevos.

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Tercero, organiza tus certificados. No esperes a agosto para pedirle al banco el certificado de retenciones. La mayoría ya están disponibles en los portales bancarios desde marzo. Descárgalos y guárdalos en una carpeta. Tu "yo" del futuro te lo agradecerá profundamente cuando llegue el momento de enfrentarse al formulario 210.

Presentar la declaración de renta 2024 es un proceso tedioso, pero entender la lógica detrás de los números quita mucho peso de encima. No es un castigo, es una regla de convivencia financiera. Hazlo a tiempo, hazlo bien y sigue con tu vida.

Pasos finales para una declaración exitosa

  • Verifica tu RUT: Asegúrate de que esté actualizado, especialmente tu correo electrónico y tu actividad económica. Si el correo está mal, nunca te llegará la firma electrónica.
  • Descarga el Reporte de Terceros: Entra a la web de la DIAN y busca lo que otros reportaron de ti (exógena). Es la base de lo que la DIAN ya sabe. Si hay algo mal ahí, tienes que pedirle a la empresa que lo corrija.
  • Calcula tu renta cedular: Separa tus ingresos por salarios, honorarios, rentas de capital y pensiones. Cada una tiene sus propias reglas de juego.
  • Firma y paga (si aplica): No basta con llenar el formulario. Tienes que generarlo, firmarlo digitalmente con tu clave dinámica y, si te dio valor a pagar, generar el recibo 490 para ir al banco o pagar por PSE. Si no firmas, es como si no hubieras presentado nada.