Antonio Banderas es un tipo inabarcable. Si intentas encasillarlo, pierdes el tiempo. Para algunos, siempre será el rostro del deseo en el cine de Pedro Almodóvar de los años ochenta. Otros, sobre todo fuera de España, lo ven como el héroe de acción con capa y espada que puso a vibrar la taquilla en los noventa. Lo cierto es que la lista de películas de Antonio Banderas es un reflejo de una ambición que no conoce fronteras. No es solo un actor; es un superviviente que llegó a Los Ángeles sin hablar ni una palabra de inglés y terminó conquistando la meca del cine a base de puro carisma.
No todo ha sido gloria, claro. Hay baches, cintas de acción de serie B y experimentos que no cuajaron. Pero cuando acierta, el malagueño tiene una verdad que traspasa la pantalla.
Los años locos con Almodóvar: Donde todo empezó
Antes de ser El Zorro, Banderas fue la musa de la Transición española. Es imposible entender su carrera sin mirar hacia atrás, a esa Madrid que olía a libertad y a riesgo. Su colaboración con Pedro Almodóvar no fue solo una etapa; fue el cimiento de su identidad artística.
En Laberinto de pasiones (1982), apenas era un chaval con cara de ángel y mucha hambre. Pero fue en La ley del deseo (1987) donde realmente rompió el molde. Interpretar a un joven obsesivo y violento en una época donde la temática LGBT todavía era tabú en muchos círculos comerciales fue un movimiento valiente. Banderas proyectaba una vulnerabilidad peligrosa. Luego vino Mujeres al borde de un ataque de nervios. Fue un bombazo internacional. Nominada al Oscar, esta película puso sus ojos oscuros en el radar de los productores estadounidenses.
Lo curioso es que, incluso cuando ya era una estrella global, regresó a casa para rodar La piel que habito (2011). Aquí vemos a un Banderas mucho más contenido, casi gélido. Interpreta a un cirujano psicópata con una precisión quirúrgica, valga la redundancia. Demostró que no necesitaba gritar ni seducir para llenar el encuadre. Es, probablemente, uno de sus trabajos más infravalorados por el gran público que solo busca explosiones.
El asalto a Hollywood y la reinvención del héroe latino
Llegar a Estados Unidos y triunfar no fue un camino de rosas. Imagínate la escena: un actor consagrado en Europa sentado en clases de inglés básico en Los Ángeles mientras espera una oportunidad. Su primera incursión seria fue en The Mambo Kings (1992). Tuvo que aprenderse los diálogos fonéticamente. Una locura. Pero funcionó. La cámara lo amaba y el público americano, acostumbrado a los estereotipos del "latino" plano, descubrió a alguien con matices.
El punto de inflexión: Philadelphia y Desperado
En Philadelphia (1993), Banderas hizo algo arriesgado. Aceptó un papel secundario como la pareja de Tom Hanks. En pleno auge de la crisis del SIDA, su interpretación fue un ejercicio de sensibilidad. No era el protagonista, pero era el ancla emocional de la película.
Poco después, Robert Rodriguez le dio las llaves del reino de la acción con Desperado (1995). Guitarra en mano y armas escondidas en el estuche. Pura adrenalina. Fue la confirmación de que podía sostener una superproducción sobre sus hombros. La química con Salma Hayek fue eléctrica. Es cine de palomitas, sí, pero con un estilo visual que pocos actores sabían manejar con tanta naturalidad.
La máscara del Zorro: Un icono para la historia
Si hablamos de las películas de Antonio Banderas más icónicas, The Mask of Zorro (1998) se lleva la palma. Fue el primer español en interpretar al héroe californiano en una gran producción de Hollywood. Steven Spielberg, que producía la cinta, sabía lo que hacía. Banderas aportó un humor socarrón que el personaje necesitaba. No era solo un espadachín; era un alumno torpe que se convertía en leyenda bajo la tutela de Anthony Hopkins.
La preparación física fue brutal. Entrenó con el equipo olímpico de esgrima de España. Esa autenticidad se nota en cada duelo. A diferencia del cine de acción actual, plagado de CGI y cortes de cámara rápidos, en El Zorro podías ver el sudor y la destreza real. Fue un éxito masivo que lo consolidó como el "latin lover" definitivo, una etiqueta que, irónicamente, él siempre ha intentado sacudirse de encima.
👉 See also: Shetland TV Series 5: The Darkest Season Most People Skip (But Shouldn't)
El giro hacia el cine familiar y la voz del Gato con Botas
A veces olvidamos que Banderas ha dominado la taquilla infantil durante casi dos décadas. Su participación en la saga Spy Kids fue el inicio, pero el verdadero fenómeno fue el Gato con Botas en Shrek 2.
Honestamente, nadie esperaba que un personaje secundario de animación robara el protagonismo de esa manera. Banderas se parodió a sí mismo. Usó su tono susurrante y seductor para un gato pequeño y tierno con ojos enormes. Fue brillante. Tanto, que consiguió sus propias películas en solitario. Puss in Boots: The Last Wish (2022) es, de hecho, una de las mejores cintas de animación de los últimos años. Trata temas profundos como la mortalidad y el miedo al fracaso, y la voz de Antonio le otorga una gravedad que pocos actores de doblaje logran alcanzar.
Dolor y gloria: La consagración definitiva
Hubo un tiempo en que parecía que la carrera de Banderas se estaba diluyendo en películas de acción directas a vídeo. Pero entonces ocurrió el milagro. Pedro Almodóvar volvió a llamarlo para Dolor y gloria (2019).
En esta película, Antonio interpreta a Salvador Mallo, un alter ego del propio Almodóvar. Es una interpretación desnuda. Sin peluquines, sin pistolas, sin artificios. Solo un hombre lidiando con el paso del tiempo, el dolor físico y los fantasmas del pasado. Ganó el premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes y obtuvo su primera nominación al Oscar. Fue el cierre de un círculo que empezó cuarenta años atrás. Verlo en pantalla, con sus canas reales y esa mirada cargada de melancolía, es entender qué significa ser un actor de raza.
Muchos críticos coinciden en que es su mejor trabajo. No es difícil estar de acuerdo. Hay una escena, una conversación con su madre anciana (interpretada por Julieta Serrano), que es pura poesía cinematográfica. Si solo vas a ver una de las películas de Antonio Banderas en tu vida, que sea esta.
Curiosidades que quizás no sabías sobre su filmografía
- Rechazó papeles grandes: Se dice que estuvo cerca de participar en grandes franquicias que finalmente descartó por problemas de agenda o porque no le convencía el guion.
- Director de cine: No solo actúa. Ha dirigido películas como Crazy in Alabama (con Melanie Griffith) y la ambiciosa El camino de los ingleses. Tiene un ojo visual muy europeo, incluso cuando trabaja con presupuestos americanos.
- Broadway: No podemos olvidar su faceta musical. Su éxito en el teatro con Nine le dio una confianza que luego trasladó a la pantalla en películas como Evita, donde le aguantó el tipo a Madonna cantando como el Che Guevara.
El futuro de Banderas en la pantalla
¿Qué le queda por hacer? A sus más de 60 años, parece estar en su mejor momento. Ha participado en la última entrega de Indiana Jones y sigue produciendo teatro en su Málaga natal. Su enfoque ha cambiado; ya no busca el estrellato mundial porque ya lo tiene. Ahora busca historias que le muevan algo por dentro.
Lo que es seguro es que su legado es inmenso. Ha abierto puertas para actores como Penélope Cruz, Javier Bardem o Jordi Mollà. Fue el pionero que demostró que el acento español no era una barrera, sino una marca de distinción.
Qué ver si quieres conocer a fondo a Banderas:
Si quieres hacer un maratón con sentido, te sugiero este orden no cronológico pero sí coherente con su evolución artística:
- Dolor y gloria (2019): Para ver al actor maduro y profundo.
- The Mask of Zorro (1998): Para disfrutar del carisma puro de Hollywood.
- La ley del deseo (1987): Para entender sus raíces y su valentía inicial.
- Desperado (1995): Para ver acción con estilo y sello personal.
- El camino de los ingleses (2006): No actúa, pero la dirige. Es clave para entender su sensibilidad artística.
La trayectoria de Antonio Banderas es un recordatorio de que la constancia y la capacidad de reírse de uno mismo son tan importantes como el talento. Pasó de ser un joven rebelde en la España de la Movida a ser un referente de la cultura popular global. Y lo mejor es que parece que aún tiene mucha guerra que dar.
Para profundizar en su filmografía, lo ideal es buscar las versiones originales. Aunque el doblaje en España es excelente, escuchar la voz real de Banderas —con ese rastro de acento malagueño incluso cuando habla inglés— aporta una capa de humanidad que ninguna traducción puede replicar. Explora las plataformas de streaming actuales; gran parte de su obra temprana con Almodóvar está disponible en alta definición, permitiendo redescubrir la luz y el color de una época irrepetible.